El mono con dos pistolas: 4 cosas en las que sigues siendo mejor que la IA
De mi etapa universitaria he querido olvidar muchas cosas, pero siempre recordaré una frase que escuché en mi asignatura de Prospectiva en Comunicación. Juan Salvador Victoria nos decía algo así como que «los grandes cambios en tecnología y en comunicación tardan mucho más en aparecer de lo que se vaticinaba, pero cuando llegan, lo hacen con mucha más fuerza de lo que cualquiera podía imaginar».
Y de aquella clase me acuerdo cada vez que me paro a pensar sobre lo que estamos viviendo con la irrupción de la inteligencia artificial.
La IA es increíble, una tecnología sobre la que me apoyo a diario para mejorar mis procesos. Pero también lucho por evitar que ensucie u homogenice lo que hago, con el miedo constante de que, al usarla, acabe arrastrándome al fango de lo vulgar y lo plano. Mientras, observo a perfiles más perezosos usándola con el criterio del «mono con dos pistolas».
Quiero pensar que en muchas cosas todavía somos mejores que la máquina. Sobre esa premisa, aquí hay 4 áreas en las que tu experiencia y tu humanidad marcan la diferencia. O deberían hacerlo.
1.Comportamiento Genuino
El abuso de la IA está acentuando la homogenización de estilos, mensajes y contenidos. Una tendencia que solo consigue generar más basura: textos que no aportan nada diferencial, sin alma ni valor añadido. Tu capacidad para tener una voz propia, un estilo único y un punto de vista que no sea un refrito de los datos con los que han entrenado a un modelo, es tu primera gran ventaja.
2.Experiencia Real
La inteligencia artificial no puede sustituir el conocimiento profundo que tienes sobre tus clientes o tu negocio. No es capaz de distinguir tantos matices ni puede resolver situaciones complejas que solo se aprenden a base de experiencia real. Esas «cicatrices de guerra», esas intuiciones basadas en años de trabajo, son un activo que ninguna máquina puede replicar.
3.Aprendizaje desde la Base
Un profesional que ha aprendido su oficio desde los cimientos siempre marcará la diferencia en situaciones complejas o a la hora de tomar decisiones estratégicas. El carrusel lo explica con un gran ejemplo: igual que un desarrollador web senior sabe resolver a puro código problemas que un framework no contempla, un profesional con una base sólida sabe por qué funcionan las cosas, no solo cómo hacer que funcionen.
4.Humanidad y Naturalidad
Por muy avanzada que sea, la IA carece de algo esencial: humanidad. La empatía, el contacto directo con las personas y nuestra capacidad para resolver situaciones con naturalidad son, a menudo, la clave de todo. En eso, al menos algunos, también somos mucho mejores.
rezando porque de esta no salgamos más idiotas
Todo lo que hemos aprendido y la experiencia que hemos ganado antes de que la IA llegase a nuestras rutinas es lo que nos va a permitir seguir marcando la diferencia. La IA es una herramienta, un copiloto increíble, pero sin un piloto con criterio, experiencia y un poco de alma, el destino siempre será el fango de lo vulgar.
La clave no es prohibir la herramienta, sino aprender a usarla sin perder la visión estratégica y, sobre todo, manteniendo la esperanza de que de esta no salgamos más idiotas todavía.